Diarios de un viajero despistado

Diarios de un viajero despistado

Esto fue lo que me paso a mi, yo soy ese viajero que por despistado no disfruto las vacaciones como debía y este es mi diario de un viajero despistado. Esto es para que no te pase lo mismo que a mi y no padezcas del síndrome que yo tengo, pues soy muy disperso y eso es una mala combinación cuando estás de vacaciones, amigo.

Esta es mi triste historia la cual te pido que me acompañes a recordar para llorar.

Mi arribo

Este diario de un viajero despistado los empezaré diciendo que siempre que uno planea es cuando las cosas no suceden como uno quiere, y es que te podría decir que todo fluyó en mi contra pero la verdad es que soy disperso y despistado, lo cual combinado hacen una bomba y es lo que no me permitió darme cuenta que los boletos de avión, desde que los compre estaban mal, puesto que el destino al que me llevaron no era el que yo quería, ahí todo acabó para mi.

En vez de terminar en una playa para acostarme y disfrutar de las olas, la arena, el sol, la brisa del mar, los cócteles en el hotel, la gran alberca y demás, termine en un lugar llamado Nevada, lo sé… ¿Qué va de Nevada a la playa? Y es que ya no se sabe si el despistado fue el que me dio los boletos o yo, pero creo que fuimos los dos.

Si me hubieran contado esta historia podría decir que eso no puede pasar, pero sí pasa, eso me pasó a mi y fue bastante desconcertante, por eso mi diario de un viajero despistado, aunque también debería de darle crédito al vendedor.

Mi estancia

Al llegar a mi destino puedes imaginar la cara que tenía cuando vi que nada era lo que parecía en aquellos folletos que tenía en la mano, y puedes decir que cómo es posible que ni siquiera escuchara a la azafata decir a dónde nos dirigíamos pero cuando estas confiado todo es irrelevante.

En este diario de un viajero despistado también debo mencionar que por supuesto que mi reservación de hotel lo perdí y lo peor es que no hubo reembolso.

Salir a la calle sin saber a dónde dirigirme es lo peor, porque no sabía si reclamar, llorar, buscar hotel o regresarme pero terminé reservando en hotel que me salió en un ojo de la cara, o sea nada económico por lo que mi presupuesto disminuyó.

No sabía qué hacer o hacia dónde dirigirme, por lo que las vacaciones que se suponen que iban a ser de lo mejor resultaron un fiasco.

Moraleja:

En tus viajes siempre asegúrate de:

  • A dónde vas
  • Que tus boletos tengan la información adecuada
  • Escuchar a la azafata
  • Guardar los boletos en un lugar seguro

Este es mi diario de un viajero despistado. ¿Te ha pasado a ti o conoces a alguien? Yo si… Yo mismo.

Se despide de ti este viajero despistado.

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